Te miro a los ojos y entre tanto llanto Parece mentira que te hallan clavado Que seas el pequeño al que he acunado Y que se dormía tan pronto en mis brazos El que se reía al mirar el cielo Y cuando rezaba se ponía serio Sobre ese madero, veo aquel pequeño Que entre los doctores hablaba en el templo Que cuando pregunté, respondió con calma Que de los asuntos de Dios se encargaba Ese mismo niño, el que está en la cruz El Dios de los hombres se llama Jesús Ese mismo hombre, ya no era un niño Y en
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